BACOTE: AYUDA PRÁCTICA PARA FORTALECER SU TESTIMONIO PÚBLICO


No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe. (Gálatas 6:7-10, NVI)

Pablo exhortó a la iglesia de Galacia a no desanimarse, pues él probablemente sabía que el desánimo fácilmente puede abrumar a aquellos que buscan hacer lo bueno y el bien. Él mismo probablemente estaba exhausto; no solo cansado de trabajar, sino desanimado por el tamaño de la tarea.

Vincent Bacote, quien hablará en el Día del Activismo de la Comisión el 28 de febrero, tiene consejos sabios sobre este asunto. Para perseverar en hacer el bien necesitamos tres cosas enraizadas en la Biblia: lamento, humildad y una perspectiva cruciforme. Estas “nos ayudarán a seguir en la tarea ante la frustración”, Bacote escribe en su libro, The Political Disciple (El discípulo político, en español).

Bacote aborda nuestros esfuerzos por hacer el bien en la esfera más amplia de la sociedad. “Debemos enfrentar la cruel realidad de que no podemos controlar fácilmente la dirección de la sociedad (aun si obtenemos mucho poder), y que no siempre podemos discernir el mejor camino hacia una sociedad buena. La historia no es un barco fácil de guiar con nuestros grandiosos planes y sueños”, dijo.

Por consiguiente, los seguidores de Cristo “deben considerar maneras de ser sinceros y fieles a medida que experimentan la tensión” de los cristianos que trabajan en un mundo esperando su redención final.

Bacote dice que el lamento es un “arte que se perdió hace mucho tiempo”. Los seguidores de Cristo simplemente no hablan mucho de la aflicción, el dolor y el arrepentimiento que se relaciona a nuestros esfuerzos por influir sobre nuestra comunidades, tanto a nivel local como global.

Hay razón para afligirse. Nuestra experiencia en la tierra nos da destellos del cielo, pero este no es el cielo. No todo está bien, y si rechazamos el pecado, este regresa a atacar.

“Pero la práctica del lamento no es una promesa a escondernos en nuestro lugar de oración hasta que Jesús regrese”, dice Bacote. “Lamentar significa que participemos en la práctica constante de poner nuestras desilusiones en manos de Dios, incluyendo las veces en que somos tentados a soltar la toalla”.

En segundo lugar, y a algunos de nosotros no nos gustará oír esto, debemos moderar nuestras expectativas. Esta es la parte que requiere humildad. Bacote dijo que en a través de las Escrituras vemos que “el común denominador es que Dios será quien a fin de cuentas ponga fin a la historia…..      

“Lo que esto significa en términos de la historia es que debemos refrenarnos tanto de una actitud de pesimismo excesivo como de un optimismo excesivo cuando se trata de nuestras acciones en el ámbito público. Esto nos lleva a tener un enfoque en la sociedad en donde nos comprometemos a la transformación sin poner presión en nosotros mismos como los medios del advenimiento del gran triunfo.

Esto no significa que no tenemos algo que contribuir en la conformación de la historia, pero sí nos ayuda a moderar nuestras expectativas con humildad…. El camino para cambiar tiende a ser más grande de lo que esperamos y a menudo se desvía de maneras que no anticipabamos….

“La humildad no significa que nuestras acciones son insignificantes, sino que no deben considerarse como los actos finales de la historia que solucionarán los problemas más grandes del mundo.

Al tomar esta perspectiva, Bacote nos recuerda que “el sufrimiento es una parte natural del involucramiento en la responsabilidad pública”. Seremos transformados en el proceso; a esto él lo llama “transformación cruciforme”.

“Tomar la cruz no es sugerir que vivimos derrotados, sino que pasaremos por grandes angustias al buscar un mundo mejor…. “Si consideramos el tipo de sufrimiento que muchos experimentan alrededor del mundo cuando buscan una sociedad más equitativa o justa, pronto nos daremos cuenta que a menudo hay un precio que pagar por una transformación social….

“La contribución de la perspectiva de transformación cruciforme es que nos puede ayudar a ser valientes y realistas al buscar honrar a Dios permaneciendo fieles a la tarea de involucramiento público. Aquellos que navegan por las aguas turbulentas del cambio en la sociedad, también pueden detenerse en las clínicas y hospitales para lavar y vendar sus heridas; otros, es posible que necesiten hablar con alguien que los ayude a procesar el horror que han experimentado en el camino; con todo, han permanecido en el camino hacia la transformación.

El enfrentar la realidad puede ser difícil, pero, o lo hacemos, o buscamos escapar de maneras dolorosas. Al embarcarnos en ser una influencia en nuestra cultura para Cristo será sabio tener en mente el llamado de Bacote a recordar el lamento, la humildad y la perspectiva cruciforme. Y, mediante el poder de Dios, que no aumente nuestro desanimo al hacerlo.