CINCO MANERAS DE BENDECIR A LA MAESTRA DE SU HIJO(A)


Por Kathleen Hardage

¿Qué significan para usted las palabras: “Regreso a clases”? Seguramente le traen recuerdos y emociones, y esos recuerdos y emociones son muy diferentes en los estudiantes, exestudiantes, padres y maestros. Como cristianos, y aun como iglesia, ¿cómo podemos ayudar a que nuestros maestros formen recuerdos y emociones positivas?

(En este artículo, el pronombre “ella” se usará para referirse a los maestros, simplemente porque la mayoría de estos son mujeres, pero sepa que la escritora de este artículo valora también a los maestros varones).

1. Ore por una maestra. Este es un hábito que se puede desarrollar fácilmente, especialmente si se es padre. Al enviar a su hijo(a) o llevarlo a la escuela, ore por los maestros que serán una influencia para su hijo hoy.

2. ¡Dígaselo! Como maestra jubilada, le aseguro que no hay nada más reafirmante que saber que alguien, especialmente un padre, está orando por la maestra. Y ¿cómo lo sabrá si usted no se lo dice? Envíele un correo electrónico, una nota o una tarjeta de vez en cuando. Si desea incluya un versículo bíblico y dígale que está orando por ella. ¡Le dará mucho gusto!

3. Apoye al maestro en su hogar. Hable con respeto de la maestra cuando escuche el reporte que su hijo(a) le da cada día. Tenga cuidado de no sonar escéptico o a la defensiva cuando su hijo(a) le cuente de algún acontecimiento de la escuela. Recuerde que los niños perciben las cosas desde el punto de vista de un niño. Haga preguntas, pero mantenga una atmósfera neutral. Los niños tienden a exagerar y ver las cosas peor de lo que son si sienten que mamá y papá se enfurecen.

4. Si tiene preguntas, comuníquese con la maestra. Ellas siembre buscan mantener una comunicación clara con usted. Por favor no se salte este paso al contactar al Director. Cualquiera que sea el asunto concerniente a su hijo(a) del que quiera hablar, la maestra es quien pasa más tiempo con él o ella y quien mejor conoce la respuesta a su pregunta o preocupación. De cualquier manera, el Director tendrá que preguntarle a la maestra, de modo que es mejor comunicarse directamente con ella. Recuerde que usted y la maestra tienen la misma meta … el éxito de su hijo(a).

5. Los detalles pequeños valen mucho. De vez en cuando sorprenda a la maestra de su hijo(a) con un regalo pequeño, como unos marcadores, un perforador en forma de estrella o un paquete de calcamonías. Le sorprendería saber cuánto de su dinero personal gasta una maestra en estas cosas. Otras ideas pueden ser tarjetas de Sonic de $5 dólares para comprar un refresco después de la escuela, una lata de coca-cola y una bolsa de palomitas de microondas para un viernes por la noche, o un florero pequeño para su escritorio. Y nunca subestime el poder de una nota o carta con palabras sinceras. Ya que el calendario escolar y los reportes de calificaciones son cada seis semanas, esta es una manera fácil de recordar que hay que tener un detalle pequeño seis veces al año.

La maestra de su hijo(a) puede ser una gran bendición en el presente y el futuro de la vida de su familia. Piénselo, ¡esta persona le enseñará a leer a su hijo, o los fundamentos de la Constitución de los Estados Unidos, o cómo tocar un instrumento o jugar un deporte que lo enriquecerá de por vida! Valore lo que los maestros significarán para los conocimientos y el éxito de su hijo(a), así como para su cultura. Ellos necesitan y merecen nuestro apoyo.

Kathleen Hardage fue maestra de escuela y se graduó de la Universidad de Baylor. Es la esposa del Director Ejecutivo de la Convención General Bautista de Texas.