EL COMPROMISO MATRIMONIAL PRODUCE GOZO; EL ADULTERIO, TRISTEZA


Recientemente hablé en una clase universitaria y al comienzo dije algo que no planeaba decir. Fue más o menos así:

“Tengo 38 años de casado y ojalá más personas supieran lo maravilloso que es compartir la mayor parte de la vida con la misma persona. Mi esposa y yo nos conocemos de una manera que solo el tiempo puede hacer posible”.

No fue mucho lo que dije, pero fue la celebración de años de amor y compromiso. Después, pasé a otros temas. Al final de la clase pregunté qué era lo que más les había llamado la atención de mi presentación. Algunos mencionaron la “rueda de la vida cristiana” que desarrollé, pero una mujer dijo: “Lo que usted dijo sobre su matrimonio”.

Desde entonces, Trese y yo hemos celebrado nuestro 39o aniversario en el restaurant Oasis frente al lago Travis—un hermoso lugar, en una noche romántica con mi amada esposa. Me dirijo a ella como Reina Trese y a mis hijas como ‘princesas’ (a nuestros hijos varones no los llamamos ‘príncipes’; eso parece raro).

Espero que de algún modo lo dicho hasta aquí refleje algo de la belleza del matrimonio. No se engañe: Trese y yo hemos tenido nuestros desacuerdos, y algunos han durado años, pero son más las cosas que nos unen que las que nos separan; sin embargo, hoy día el matrimonio en general está en crisis. Muchas personas viven juntas sin estar casadas, y muchas otras han roto sus votos matrimoniales de fidelidad sexual.

Me enfocaré en el adulterio; es decir, en las personas casadas que tienen relaciones fuera del matrimonio. Parece estar creciendo, ya que innumerables figuras públicas han sido descubiertas en infidelidad, y algunas de ellas son líderes cristianos. El adulterio puede estar creciendo, pero no es nada nuevo.

Trese y yo estábamos viendo un especial en PBS sobre los Roosevelts—Theodore, Franklin y Eleanor—en el que se detallaba el amorío de Franklin con la asistente de su esposa y el daño que esto causó a su familia.

Pareciera que hubo un tiempo cuando la infidelidad marital era más común entre los ricos. Tenían más lujos y contacto con personas del sexo opuesto (y esto es a lo que la mayoría de las personas siente atracción).

La clase trabajadora, por otro lado, era consumida por largas horas y días de trabajo, a menudo en condiciones insanitarias, con hombres y mujeres juntos. Es sorprendente que las semanas de seis días de 50 horas de trabajo en un momento dado tuvieran dificultad en convertirse en ley. La gente común no tenía mucho tiempo u oportunidad para ser infieles a sus cónyuges.

Esto ya no es el caso. La mayoría de los estadounidenses tienen muchos más lujos que los de sus predecesores de décadas atrás, y muchas personas trabajan en ambientes que por lo regular los ponen en contacto con personas del sexo opuesto y los separan de sus cónyuges.

Algunos hombres acosan a las mujeres, y me imagino que también lo opuesto es cierto. Algunos quieren tener poder y abusan de ese poder; a otros les divierte la emoción de un nuevo romance ilícito.

Como alguien que ha estado casado y ha sido fiel por 39 años, escribo principalmente a aquellos de ustedes que comienzan su matrimonio. Tengan cuidado; sus matrimonios pueden destruirse fácilmente, y sus vidas y las de sus hijos pueden ser marcadas por cicatrices. Muchos de ustedes fueron víctimas de esto en sus familias de origen, en las que un padre infiel causó la división del hogar.

Los matrimonios jóvenes llenos de sentimientos y romance en sus primeros días a menudo no se dan cuenta de los peligros que se avecinan. Las lunas de miel no duran toda la vida. Es fácil que las parejas se sientan cómodas y se distraigan, y cuando esto sucede y usted trabaja y juega alrededor de otros, la atracción puede ocurrir inesperadamente.

Algo debe decirse que a su naturaleza animal no le va a gustar: ¡Huya de la atracción! Aléjese de la fuente de la atracción. Aléjese físicamente. Su matrimonio y la salud de su familia dependen del balance de sus decisiones.

El matrimonio es mejor y más fuerte cuando se concibe como un compromiso de dos personas de por vida. Es un compromiso construido sobre la mezcla de tiempo compartido, comunicación, sexo, romance, intereses compartidos, ánimo, apoyo, desacuerdos, y mucho más. Es más que un compromiso, pero ciertamente debe serlo si ha de pasar la prueba del tiempo.

Hasta ahora no he dicho nada sobre la fe a propósitopues quería enfocarme en lo práctico; pero no se engañe, la fe es la clave para mantener su vida unida –fe en Dios, fe en que el Espíritu de Dios le ayuda, guía y fortalece.

Un maravilloso joven que tiene dificultad para ver la realidad de Dios recientemente me compartió que le fue infiel a su esposa, así como el daño que esto había causado a su hermosa familia. Dios ama a este joven, y estoy seguro que el Espíritu divino le mandó señales de alarma en su interior, pero la verdad es que debemos aprender a escuchar la voz del Espíritu de Dios antes de que lleguen los momentos cruciales en nuestras vidas en los que debemos tomar decisiones que afectan tanto y a tantos.

Cierro con algunas palabras del libro más práctico de la Biblia: Proverbios.

Por sobre todas las cosas cuida tu corazón,

    porque de él mana la vida.

Aleja de tu boca la perversidad;

    aparta de tus labios las palabras corruptas.

Pon la mirada en lo que tienes delante;

    fija la vista en lo que está frente a ti.

Endereza las sendas por donde andas;

    allana todos tus caminos. 

No te desvíes ni a diestra ni a siniestra;

    apártate de la maldad.(Proverbios 4:23-27, NVI)