EL VIERNES SANTO DESENMASCARA AL PECADO



El difunto pastor afroamericano Gardner C. Taylor habló en una ocasión de la crucifixión de Jesús como un evento que desenmascaraba al pecado.

En Juan 17:4, Jesús ora al Padre con estas palabras: “Yo te he glorificado en la tierra; y he llevado a cabo la obra que me encomendaste”.

Un poco tiempo después, Jesús, en la cruz, “cruzó el caudaloso río de la muerte”, afirmó Taylor. “En la medida que se acerca al otro lado, un llanto surge de sus labios: ‘Consumado es’, y con ese último gemido cruza el reino de los mortales. Es claro que Jesús señaló en el último momento que algo quedaba completo. Pero, ¿qué significa eso?”. El gran pastor de Brooklyn responde a su propia pregunta así: “Tanto en su vida como en su muerte, Jesús desenmascara para siempre al pecado y lo muestra como lo que es. Jesús completó la tarea.

El pecado ha engañado a la humanidad a lo largo de la historia. Como el mismo Taylor afirma:

El pecado siempre ha tenido una hermosa apariencia. Usa ropa atractiva y siempre nos parece agradable. El pecado siempre ha engañado a hombres y mujeres porque siempre aparece como bueno, inofensivo y jovial. Siempre aparece como bello y con estilo. Hay una sonrisa en su rostro que nos hace sentir como invitados bienvenidos. Aparece como algo gentil, sofisticado y de moda. Ha engañado así a la gente toda la vida. Jesús le arrancó la máscara al pecado y expuso su verdadera naturaleza.

Taylor añade que las máscaras de pecado que nos ponemos no son solo personales, sino también sociales (se desconoce la fecha exacta de este sermón, pero salió al aire en el programa “La Hora Vespertina” (o “Radio Vespers Hour”) por la NBC en 1959, 1969 o 1970, de acuerdo a Edward Taylor).

“Nosotros, los habitantes de este país, nos hemos hecho pasar como gente de lo más civilizada y amable, cuyas únicas preocupaciones son la ley y el orden”. Taylor afirma que mucho del enojo y la amargura en el país en ese momento histórico se debía al resentimiento que muchos sentían cuando “los eventos nos forzaban a mostrar la cara de un repugnante racismo, una vena aterrorizante de crueldad y un enfermizo espíritu de sospecha” al respecto de las instituciones y líderes de la sociedad.   

En otras palabras, los eventos que ocurrieron en los Estados Unidos en esa época y que presumiblemente se centraban en la discordia racial, revelaban el profundo pecado que se obraba en la sociedad y la falta de confianza y resentimiento que engendraban. El evento final que desenmascaró al pecado tanto a nivel personal como social ocurrió con la muerte de Jesús siglos antes: el evento que reveló al pecado y sus consecuencias. Sin embargo, la resurrección crucial ocurrió el domingo siguiente y nos dio como regalo la salvación del poder de la muerte. No estamos atorados en el Viernes Santo, sino que nos movemos firmemente hacia la Pascua.

Por lo tanto, nos detenemos en el Viernes Santo tanto en nuestros pensamientos como en nuestras oraciones debido al hecho de que por fin podemos dejar nuestras mascaras a un lado. Pero no se equivoque: la Pascua es el día de la gran celebración. Es entonces que encontramos la muerte y descubrimos al Jesús que nos salva.

El sermón “Una obra completa” (“A Completed Task”) se incluye en el volumen 1 de “Las palabras de Gardner Taylor” (“The Words of Gardner Taylor”), recopilado por Edward L. Taylor. Las citas anteriores han sido tomadas de este volumen.