Hogares de transformación


Mónica era como muchas de las mujeres que vienen a la creciente red de iglesias hogares que Paul González dirige en el área oeste de San Antonio. Ella estaba luchando en su relación con su pareja de 10 años,  y no sabía a dónde recurrir.

Ella encontró apoyo y ánimo en los pocos 20 cristianos que se reunían cada semana. Ellos hablaban del deseo de Dios para la relación entre un hombre y una mujer, incluyendo el matrimonio.

Poco a poco, ella compartió lo que había estado aprendiendo con su pareja. Una o dos veces él aceptó las invitaciones de ir a la iglesia con ella. Después de un año, González casó a la pareja en un parque.

Por fin, los Flores fueron a la iglesia juntos. Un día, Mateo sorpresivamente se puso de pie. Con lágrimas en sus ojos, le agradeció a su esposa por haber sido paciente con él. Él había entregado su vida a Cristo. Pronto se bautizaría, y él y su esposa abrirían su casa en su vecindario para tener estudios bíblicos para que también otros puedan escuchar el evangelio.

González irradia de alegría cuando comparte la historia de esta pareja así como la transformación de otras personas que han llegado a formar parte de la red de iglesias hogares. Dios está cambiando a las personas a través de la oración, el estudio bíblico, y las relaciones.   

“Cuando miro las reuniones de la iglesia, es un campo abierto de par en par”, dijo González. “No nos fijamos en los edificios. La iglesia no quiere decir el edificio. Significa las personas o la asamblea. No tiene nada que ver con la localización, si es de ladrillo, cemento, o lo que sea. Donde quiera que los creyentes se reúnan, ahí es donde está la iglesia."

En Texas, más de 500 hogares iglesias están alcanzando a personas que probablemente nunca asistirían a iglesias tradicionales. Con la ayuda de la Ofrenda Mary Hill Davis para las misiones en Texas, los Bautistas de Texas entrenan a estos líderes de iglesia, equipándolos para hacer discípulos de los que les rodean. 

Gonzáles comenzó la red en el 2002 cuando él y su esposa abrieron su hogar para un estudio bíblico con sus familiares. Más y más personas llegaron hasta que 50 individuos llenaron su pequeña casa. En ese momento, el grupo tuvo que tomar una decisión: ¿Buscar alquilar o comprar una propiedad o multiplicarse abriendo otro hogar? 

Decidieron hacer una combinación de ambas. Las iglesias hogares se reunirían durante la semana para estudio bíblico y adoración en vecindarios por toda la ciudad. Una vez al mes, auspiciarían una noche de juegos para fomentar las conexiones entre los miembros. Cada semana, las iglesias hogares se reunirían para adorar en una iglesia tradicional donde alquilarían espacio por una tarifa baja. 

“Cuando decidimos abrir hogares diferentes, crecimos hasta 200 o 300”, dijo González. “No mantengo récord de los números. Ellos abren sus hogares y ministran en sus vecindarios y tienen estudios bíblicos”. 

Ahora González ayuda a 28 iglesias hogares dispersas por todo San Antonio. Las congregaciones reflejan las comunidades donde sirven. Son predominantemente hispanas e incluyen a solteros y familias con niños pequeños hasta adultos mayores. 

En muchas maneras se sienten como reuniones familiares. Las reuniones son informales y con frecuencia incluyen comida. Los líderes guían la conversación del grupo acerca del pasaje bíblico de la semana. Debido a su informalidad, muchos comparten con regularidad. Los miembros aprenden los unos de los otros y crecen juntos. 

“Se sienten como en casa”, dijo González. “Es familia. Estamos juntos. No tienes que esperar al domingo para comunicarte con los miembros de la iglesia. La mayoría se sienten cómodos llamándose y pidiendo ayuda o consejo. Eso es difícil de desarrollar en un contexto de iglesia regular.” Según cada hogar iglesia crece y los individuos maduran en la fe, quieren abrir sus hogares para adorar como lo hicieron Mónica y Mateo. Como resultado, una ola de discípulos se está formando muy parecido a como lo hacían en el Nuevo Testamento 

“Una de las primeras cosas que digo a las personas que abren sus hogares es lo que buscamos: Hechos 2”, González dijo. “Ellos recibían a los apóstoles. Había enseñanza bíblica. Compartían la Palabra. Había bautismos.” 

Para aprender más acerca de la obra de nuestro Equipo de Misiones con Congregaciones en casas y apartamentos, comuníquese con Mario Alberto González a marioalberto.gonzalez@texasbaptists.org o llame al 214.828.5389. 

John Hall serves as a contributing writer for Texas Baptists.