TRIBUTO A MLK: DIOS ESTÁ OBRANDO EN LA HISTORIA


Por Tamiko Jones

Ministro bautista. Activista de derechos civiles. Instrumento de justicia. Mártir. Cristiano.

De todos los títulos usados para describir a Martin Luther King, Jr., uno debe considerar que el título preeminente es el de cristiano. El Dr. King dijo una vez:

“El cristianismo afirma que en el corazón de la realidad hay un Corazón con “c” mayúscula; es decir, un padre amoroso que obra a través de la historia para la salvación de sus hijos. El hombre no puede salvarse a sí mismo porque no es la medida de todas las cosas y la humanidad no es Dios. Atado a las cadenas de su propio pecado y su condición finita, el hombre necesita un Salvador”.

King reconoció la mano de Dios a través de la historia y que la historia entera llegaba a su punto culminante en la época en la que el Dr. King vivió.

Como cristianos, debemos darnos cuenta que la historia humana es en verdad la historia de Dios—nosotros no somos más que personajes en el devenir de la historia. En Hechos 13:27, el apóstol Pablo dijo que aún aquellos que no reconocían a Jesús y no estaban conscientes de lo que Dios estaba haciendo, de todos modos hicieron lo que se había profetizado de acuerdo al plan de Dios.

El Dr. King se dio cuenta de que si bien el movimiento de no violencia no era necesariamente popular en su tiempo, por otro lado resultaba necesario. Al representar una cualidad fundamental del cristiano habló con la verdad—aun cuando esto causó molestia en vez de pacificar los corazones.

Para muchos, el Movimiento de los Derechos Civiles fue un volver a despertar de la fe en Dios similar a lo que el teólogo Paul Tillich definía como una “fe más allá de lo increíble”.  A través de los escritos del Dr. King capturamos un destello de este tiempo en la historia—Dios obra a través de las tragedias y el sufrimiento de su pueblo y aun a través de la duda que se cierne sobre la convicción de que el gozo vendrá en la mañana.

Al escribir sobre el boicot del sistema de transportación pública en Montgomery, el Dr. King dijo: “Hay una fuerza creativa que trabaja para derribar montañas de maldad y nivelar colinas de injusticia. Dios aún obra sus maravillas a través de la historia.

En su último sermón del 3 de abril del 1968 en la iglesia Mason Temple Church en Memphis en la víspera de su asesinato, el Dr. King testificó de su creencia en la voluntad de Dios y sus tiempos a través de la historia. El Dr. King reveló que si él estuviera de pie en el umbral de los tiempos y Dios le preguntara en qué época le gustaría vivir, su respuesta sería que en la segunda mitad del siglo XX. “Y bien, se trata una declaración extraña, pues el mundo es un caos. La nación está enferma. Hay problemas y confusión a nuestro alrededor. Es una declaración extraña, pero ahora, de alguna manera, es solo cuando hay oscuridad absoluta que podemos ver las estrellas, y veo a Dios trabajando en este período del siglo XX de una manera que el hombre, de modo extraño, está respondiendo; algo está ocurriendo en nuestro mundo. Las masas del pueblo están creciendo y dondequiera que se reúnen hoy día, ya sea en Johannesburgo, en Sudáfrica; Nairobi, Kenya; Accra, Ghana; la Ciudad de Nueva York; Atlanta, Georgia; Jackson, Mississippi o Memphis, Tennessee—el  grito de auxilio es siempre el mismo: “Queremos ser libres”. Y otra razón por la que me alegra vivir en estos tiempos es que se nos ha forzado hasta el punto en que hemos de lidiar con los problemas con los que el hombre ha tratado de lidiar a través de la historia, pero sin demandas que los forzaron a hacerlo. El instinto de supervivencia demanda que lidiemos con ello”.

A menudo anhelamos vivir en otra época de la historia. En ocasiones aflora un sentimiento de insuficiencia cuando no podemos ver o provocar cambios en el lugar en que nos encontramos, de modo que terminamos preguntándonos si el que hubiéramos podido sentarnos (donde no debimos), marchar (mano a mano en un puente), o votar (cuando otros no esperaban que lo hiciéramos) en una época anterior, habría hecho que las cosas hoy día no fueran lo que son.

Bien, considere el estado actual del mundo y sepa que todas estas cosas—sentarse, marchar, votar—requieren de nuestra intervención hoy. Dios continúa obrando en la historia y nos invita a que nos le unamos.

La Rda. Tamiko Jones es la directora-tesorera ejecutiva de la Unión Femenil de Texas.