TRIBUTO A MLK: EL SIGNIFICADO DE COMUNIDAD


Hoy, 4 de abril, se celebra el 50o aniversario del asesinato de Martin Luther King, Jr. La Comisión le ha pedido a varios miembros de la familia bautista de Texas que escriban sobre aspectos del ministerio y la influencia del Dr. King. Este es el tercer artículo.

Por Michael A. Evans, Sr.

Al conmemorar el 50º aniversario del brutal asesinato de Martin Luther King, Jr., debemos reconocer que su esperanza por una nación unificada continúa siendo un sueño que las personas del siglo XXI deben tratar de alcanzar.

El Dr. King estaba convencido de que el siguiente gran desafío que enfrentaba nuestra nación no era el racismo sino el clasismo. El hecho de que millones de personas en Estados Unidos fueran azotadas por el demonio de la pobreza y perseguidos por el fantasma de la insuficiencia alimentaria le causaba un malestar en su alma que provocaba perplejidad a algunos de sus más cercanos aliados.

Muchos de sus colegas sentían que la segregación y la separación social eralos asuntos más importantedel momento. El Dr. King comenzó a ver las causas de los derechos civiles desde una perspectiva más amplia. Para él la igualdad de salario, las condiciones laborales seguras y la igualdad de oportunidades de progreso eran tanto un asunto de “derechos civiles” como el permitir a los ciudadanos elegibles la oportunidad de votar.

Fue la misión final de su vida lo que lo llevó a Memphis a proclamar las causas antes mencionadas a favor de trabajadores sanitarios afroamericanos. King creía que a ninguna persona se le debía pagar menos debido a su raza o posición en la vida. La raíz del odio sureño nació de un sentimiento de inseguridad social, de la amenaza de que un grupo ganara poder sobre otro. Cuando un grupo siente que solo puede sobrevivir si reprime los derechos de otros—el derecho a votar, igualdad salarial por el mismo trabajo, y la lista continúa—siempre habrá división y nunca comunidad.

La comunidad se define como “las personas con intereses comunes que viven en un área en particular”. Como el Dr. King describe en su libro, ¿A dónde vamos desde aquí: Del caos a la comunidad (Where Do We Go From Here: Chaos to Community? en inglés), en verdad vivimos en “un hogar terrenal”. Si bien nuestra sociedad y nuestro mundo están divididos, vivimos en un planeta cada vez más reducido a causa de la tecnología que hace que la humanidad esté en constante contacto con diversos grupos de personas diariamente.

En ocasiones los avances tecnológicos nos fuerzan a estar en una proximidad incómoda el uno con el otro. Esta cercanía ahora desafía a las personas a confrontar ideas y normas sociales que generan miedo y a veces resentimiento contra otras personas, países y culturas.

El miedo nos divide y nos lleva a denigrar a otros. El fallecido Dr. Howard Thurman escribió: “El temor es uno de los sabuesos del infierno a la puerta del pobre, del desposeído, del desheredado”. Mientras fomentemos estos miedos basados en el prejuicio y en ocasiones injustificados contra otras personas, siempre perseguiremos el sueño de la unidad sin encontrarlo.

Sin embargo, si permitimos que el espíritu de Cristo una a los cristianos bajo una causa común de civilidad y amor por toda la humanidad, lograremos alcanzar la comunidad y el “sueño americano” será posible. Esto es lo que el Dr. King buscó para todas las personas.

La igualdad completa y la oportunidad sin cortapisas para personas de todos trasfondos eran los ideales que King buscó para todos, tanto para los estadounidenses como para la humanidad entera. Simplemente quería que las personas de todos los niveles socioeconómicos tuvieran la oportunidad de alcanzar el ideal americano ideal con respecto a la vida, la libertad y la consecución de la felicidad.

Para King estos son los ingredientes esenciales que promueven una verdadera comunidad. El desafío ahora es mayor, ya que vemos la comunidad desde una perspectiva más amplia.

La comunidad a los ojos del Dr. King nunca debe ser egoísta ni buscar satisfacerse a sí misma. La verdadera comunidad solo se puede alcanzar cuando los derechos de otros a vivir una vida libre del mal de la opresión—incluyendo la social, económica, religiosa, así como otras formasno son más la norma de nuestra familia global.

El Rdo. Dr. Michael A. Evans es pastor de la iglesia Bethlehem Missionary Baptist Church en Mansfield y es miembro de los Bautistas de Texas de la Comisión de Vida Cristiana. El Pastor Evans es el autor de un libro de próxima publicación: Going to the Church House: Pastoral Leadership Models for the 21st Century Black Church.