Las Iglesias son el Fundamento de Una fe Activa


(Rand Jenkins es el miembro más reciente del personal de la Comisión de Vida Cristiana; tiene un nuevo papel: Especialista de la Comisión. A continuación Rand explica algunas de las cosas en su vida que han sido clave en su llamado a este ministerio.)

El haber crecido en iglesias que se interesaban en alcanzar a sus comunidades fue el fundamento de mi búsqueda de una fe activa. Nací en Fort Worth, crecí en Franklin, Tennessee, y siempre he sido parte de una familia activa y de una iglesia vibrante. En Fort Worth mi padre era parte del personal de la Iglesia Bautista Broadway y en Franklin trabajaba en el Comité Bautista de Escuela Dominical; mi madre trabajaba en la Primera Iglesia Bautista de Nashville.

A los 8 años recibí al Señor como mi Salvador y en ese momento comencé a crecer en la fe y a ser discipulado por mis padres y muchos otros en la Primer Iglesia Bautista de Nashville, la Universidad Samford e iglesias de las que hemos sido parte mi esposa, mi hijo y yo. Ahora somos parte de la Primera Iglesia Bautista de Arlington.

La comida y la familia

Durante mis años formativos, las conversaciones sobre temas muy diversos durante la hora de la cena moldearon mi cosmovisión cristiana. (En mi tradición sureña el almuerzo es una comida en la noche y la cena es una comida más fuerte). Algunas de nuestras comidas eran complejas, otras fáciles y otras se habían carbonizado a tal grado que eran irreconocibles. Cualquiera pensaría que el participar en numerosos deportes, el tener una hermana activa en la banda, y a ambos padres trabajando, haría imposible que tuviéramos comidas regulares como familia; sin embargo, las recuerdo bien y ahora se me dificulta recrear ese tiempo familiar a la hora de la comida. Mi conexión entre la comida (todavía soy un amante de la buena mesa) y el convivio familiar era el resultado de mi vida familiar y esa es la razón por la que me apasiona ayudar a que los niños y sus familias tengan el alimento que necesitan.

Cuando pienso en las familias que no tienen el alimento necesario, lo relaciono con la falta de convivio familiar, y el no tener convivencia durante la hora de comida añade al problema de la escasez de alimento, lo cual añade estrés a los niños y un sentimiento de fracaso a los padres por no poder suplir para las necesidades de sus hijos. Los cristianos somos llamados a alimentar al hambriento. Jesús nos manda amar a otros como a nosotros mismos, de modo que si nos alimentamos a nosotros mismos, nos debe importar también alimentar a otros.

Las iglesias y el suplir las necesidades

Las iglesias deben ser conductos a través de los cuales se alimenta a personas en necesidad. Algunas iglesias hacen un buen trabajo al suplir las necesidades en sus comunidades; otros hacen un excelente trabajo. Una de mis metas es que todas las iglesias sean excelentes en hacer el bien. Una de las maneras de hacerlo es apoyar a la Ofrenda contra el Hambre de los Bautistas de Texas, además de lo que su iglesia ya hace para suplir las necesidades de aquellos que viven en su vecindario inmediato.

He estado casado con Denise desde 1995, y tenemos un hijo de 10 años. Somos una familia activa en la iglesia y tenemos pasatiempos como el golf, el béisbol

, el baloncesto, el viajar, el correr, el triatlón y 

el ciclismo.

Soy un ciclista entusiasta, un corredor de carreras en bicicleta (forzado a competir contra un motociclista en alguna ocasión) y he creado maneras de ayudar a que los ciclistas participen en proyectos para recaudar fondos para luchar contra el hambre por medio del deporte que les encanta: Gánale al Hambre con tu Bici.

Me entusiasma mi nueva aventura con la Comisión de Vida Cristiana para trabajar juntos haciendo discípulos de Jesucristo que actúen con justicia, amen misericordia y caminen humildemente con su Dios.

Pedalee más rápido.

Traducido por Elsa Romero, Baptist University of the Américas.