LOS CHICOS SE PORTAN MAL–CÓMO HALLAR AYUDA EN PROVERBIOS


Que los chicos se porten mal se ha convertido en algo que ocurre de manera frecuente. A veces un chico termina en las noticias inmediatamente, y en otras ocasiones se toma una década descubrir sus fechorías.

No hay un refrán popular más ridículo y poco útil que el que dice: “los chicos son chicos”; refleja una resignación que no deja lugar para moldear las vidas de los jóvenes. Los chicos son, por supuesto, chicos si se les deja a su suerte, si no tienen modelos positivos a seguir, si no se les muestra cómo deben comportarse, y uno de los resultados es que muchos hombres adultos se continúan comportando como chicos todas sus vidas.

¿Por qué no oímos la frase: “las chicas son chicas” para excusar su mal comportamiento? Existen dos posibles razones: Una es que pensamos que los chicos son malos por naturaleza y las chicas son buenas por naturaleza, y la segunda es que pensamos que la mala conducta de las chicas no tiene excusa; creo que es más bien la segunda. Los adultos generalmente ‘nos hacemos de la vista gorda’ ante el mal comportamiento de los chicos, pero condenamos el mal comportamiento de las chicas. Afortunadamente esa actitud está cambiando. Se les está exigiendo a chicos y a hombres adultos que rindan cuentas de su mala conducta.

El movimiento “#Yotambién” (“me too”, en inglés) ha sido necesario debido a la triste realidad de que muchos chicos y hombres adultos se han comportado como animales al sentirse libres de conseguir toda satisfacción sexual que se les antoje. Nunca debieron haber sentido que tenían tal libertad, y es bueno que ahora se les exija dar cuentas.

La educación es clave. No garantiza el buen comportamiento, pero si lo hace más posible, especialmente si existe un buen modelo a seguir en el hogar. Es definitivamente sabio ayudar a que los chicos y los hombres adultos sepan de las verdades divinas sobre la vida, y por supuesto que lo mismo es cierto para las chicas y las mujeres adultas.

¡Proverbios! ¡Lea Proverbios! Se encuentra casi en el centro de nuestras Biblias. Padres, léanlo a sus hijos e hijas. Chicos, chicas, hombres y mujeres, léanlo por ustedes mismos. Hay tanta sabiduría en ellos. Hay algunas partes que son un poco íntimas, pero se trata de mucho más que de sexo.

Los siguientes son algunos ejemplos de Proverbios de la Nueva Versión Internacional útiles para chicos/hombres:

Hijo mío, si los pecadores quieren engañarte, no vayas con ellos (1:10).

No urdas el mal contra tu prójimo, contra el que ha puesto en ti su confianza. No entres en pleito con nadie que no te haya hecho ningún daño. No envidies a los violentos, ni optes por andar en sus caminos (3:29-31).

¡Bendita sea tu fuente! ¡Goza con la esposa de tu juventud! Es una gacela amorosa, es una cervatilla encantadora. ¡Que sus pechos te satisfagan siempre! ¡Qué su amor te cautive todo el tiempo! (5:18-19).

¿Puede alguien echarse brasas en el pecho sin quemarse la ropa? ¿Puede alguien caminar sobre las brasas sin quemarse los pies? Pues tampoco quien se acuesta con la mujer ajena puede tocarla y quedar impune (6:27-29).

El que es bondadoso se beneficia a sí mismo; el que es cruel, a sí mismo se perjudica (11:17).

Pero el libro de Proverbios no es solo para chicos/hombres; también es para chicas/mujeres. Fue escrito en el entorno de una cultura diferente, pero lo que dice de las esposas se puede aplicar de una manera más general –trabajadora, proveedora del hogar/sustento, mujer de negocios, de fortaleza física, inversionista, sabia al hablar, y a cargo del hogar.

La mujer sabia edifica su casa; la necia con sus manos la destruye (14:1).

Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas! (31:10).

Es [la mujer ejemplar] como los barcos mercantes, que traen de muy lejos su alimento. Se levanta de madrugada, da de comer a su familia y asigna tareas a sus criadas. Calcula el valor de su campo y lo compara; con sus ganancias planta un viñedo. Decidida, se ciñe la cintura y se apresta para el trabajo. Se complace en la prosperidad de sus negocios, y no se apaga su lámpara en la noche (31:14-18).

Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir. Cuando habla, lo hace con sabiduría, cuando instruye, lo hace con amor. Está atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio. Sus hijos se levantan y la felicitan; también su esposo la alaba (31:25-28).

Y hay verdades en Proverbios que se aplican a todos. Cosas buenas: temor (respeto) al Señor, la sabiduría, la disciplina,  la integridad, la promoción de justicia y la rectitud, el uso de posesiones, la honestidad, el trabajo, y la amabilidad.

Cosas malas: la deshonestidad, la pereza, el tramar el mal, la arrogancia, el perjudicar al inocente, el tramar el mal, el hablar perversamente, las ganancias deshonestas, y el temperamento irascible.

Muchos de nosotros no hemos aprendido estas verdades y otros no las aplicamos en nuestro diario vivir.

El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina (1:7).

Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y conciencia brotan de sus labios. Él reserva su ayuda para la gente íntegra y protege a los de conducta intachable. Él cuida el sendero de los justos y protege el camino de sus fieles (2:6-9).

Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo (3:9-10)

Aleja de tu boca la perversidad; aparta de tus labios las palabras corruptas. Pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti. Endereza las sendas por donde andas; allana todos tus caminos. No te desvíes ni a diestra ni a siniestra; apártate de la maldad (4:24-27).

¡Anda perezoso, fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! No tiene quien la mande, ni quien la vigile ni gobierne; con todo, en el verano almacena provisiones y durante la cosecha recoge alimentos (6:6-8).

El bribón y sinvergüenza, el vagabundo de boca corrupta, hace guiños con los ojos, y señas con los pies y con los dedos. El malvado trama el mal en su mente, y siempre anda provocando disensiones. Por eso le sobrevendrá la ruina; ¡de repente será destruido, y no podrá evitarlo! (6:12-15).

Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos (6:16-19).

Quien teme al Señor aborrece lo malo; yo [la sabiduría] aborrezco el orgullo y la arrogancia, la mala conducta y el lenguaje perverso (8:13).

Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte (10:2).

El que es iracundo provoca contiendas; el que es paciente las apacigua (15:18).

Hay 31 capítulos que hablan del fundamento de la sabiduría para vivir bien. Proverbios, como toda la Escritura, no debe leerse solo una vez; debemos volver a leerlo, solo así le daremos la oportunidad de reformar nuestros pensamientos y acciones pecaminosas.

Si bien es cierto que necesitamos la gracia de Dios para el perdón, también necesitamos la sabiduría de Dios para evitar algunos pecados antes de que ocurran. El pecado hiere a las personas. Es muy bueno que seamos perdonados, pero es mejor que evitemos cometer pecados por los que necesitaremos perdón más adelante.

Nota: Siéntase libre de añadir su pasaje favorito de Proverbios a la conversación.